Villa Carmen

La vivienda en ladera debe ser redefinida y la arquitectura debe estar en constante diálogo con su entorno. Villa Carmen surge de la necesidad de subvertir la presencia de la casa como protagonista.

Explorando la fusión entre naturaleza y arquitectura, esta residencia en ladera transforma la vivienda. La cubierta vegetal y los muros en ladrillo establecen una conexión con el paisaje circundante.

La distribución espacial responde a la geometría del lote, al ser una redefinición de la vivienda unifamiliar, el bloque construido evita ser racional en la geometría propuesta, en este sentido, la ubicación de los espacios responde a la apertura de visuales en el ejercicio arquitectónico.

La cubierta vegetal actúa como un escudo, regulando la temperatura interna y proporcionando hábitat para la biodiversidad y el ocio. Estratégicamente diseñada, ofrece vistas panorámicas y maximiza la entrada de luz, fusionando sin esfuerzo el interior con el paisaje.

Villa Carmen

El diseño es un juego de contrastes: La cubierta vegetal y muros en ladrillos reinterpretan los estratos geológicos; el interior resalta la textura del ladrillo y madera buscando calidez en la vivienda. La arquitectura busca un equilibrio armónico entre su entorno natural y la calidez interna.

Villa Carmen

Más allá de su función estructural, estos muros son un testimonio de la elección consciente de un material que combina durabilidad y estética atemporal. La versatilidad del ladrillo no solo ofrece solidez, sino también un equilibrio visual entre lo clásico y lo contemporáneo.

Las ventanas se convierten en encuadres estratégicos, enmarcando la naturaleza como expresiones vivas. Las visuales, meticulosamente seleccionadas, logran fusionar su estructura con el lenguaje pictórico del paisaje, estableciendo una conexión visual en transformación.

La transición entre interior y exterior permiten la construcción de una zona social ambivalente: promueve la flexibilidad funcional, invitando a la interacción fluida entre el afuera y el adentro.

La fusión de la paleta exterior dialoga con la solidez terracota interna, creando un juego de contrastes cromáticos. Un equilibrio visual que destaca transiciones y conecta espacialidades.

Villa Carmen

Más allá de la búsqueda por una identidad, el interiorismo responde a tres factores determinantes: Destacar las texturas en los materiales, establecer calidez por medio de un diseño de iluminación tenue y ser contestatario frente la aspereza del ladrillo y la madera por medio del uso de terciopelos y cueros en el mobiliario propuesto.